En busca de una voz bilingüe, en la literatura y en la vida

05bilingual1-superjumbo

Cuando la discusión se vuelve acalorada en el seminario de posgrado de Andrea Cote-Botero, se alcanzan a escuchar tanto inglés como español, tal como suele suceder en el flujo en la cercana frontera de Ciudad Juárez. En el único programa bilingüe de maestría en creación literaria en Estados Unidos, en la Universidad de Texas en El Paso, este día le toca a los estudiantes comparar cómo F. Scott Fitzgerald y Gabriel García Márquez presentan las ciudades de West Egg y Macondo, los respectivos entornos de sus novelas clásicas.

Muchos de los alumnos sentados alrededor de la mesa comentan en español y a veces cambian al inglés para resaltar algo a los hablantes nativos de esa lengua. Cote-Botero está pendiente y de vez en cuando interrumpe en cualquiera de los dos idiomas. Un estudiante de Ciudad de México consulta con otro de Las Vegas un pasaje de The Great Gatsby, de Fitzgerald, y en ocasiones voltea a ver su computadora, donde tiene abierto Google Translate.

Este programa de maestría en El Paso, que comenzó en 2006, atrae sobre todo a residentes locales de ambos lados de la frontera. El español es la lengua materna de doce de los veinte alumnos y todos hablan por lo menos un poco de español e inglés. Los motiva el deseo de escribir y leer en otra lengua y de estudiar con profesores versados en otras culturas. Una alumna, una texana de ascendencia palestina, espera que el programa la ayude a expresarse mejor en árabe.

Aunque el programa que se ofrece en El Paso es una experiencia educativa singular, los programas de creación literaria por todo Estados Unidos están elaborando planes de estudio basados en el español: un crecimiento que refleja cómo están cambiando las características demográficas de ese país. El español es la lengua materna de más de 40 millones de personas en Estados Unidos, en contraste con los 32 millones que había en 2005, de acuerdo con cálculos de la Oficina del Censo.

La Universidad Estatal de California en Los Ángeles ofrecerá su propia maestría bilingüe a partir del próximo año. La Universidad Hofstra, en Hempstead, Nueva York, comenzará un posgrado de escritura creativa en español en 2018, similar a uno que ya existe en la Universidad de Nueva York. Los estudiantes del programa en español y de su contraparte en inglés en la Universidad de Iowa son alentados ahora a tomar clases de cualquiera de los dos programas.

Además, a pesar de estar recuperándose del huracán Harvey durante este semestre, la Universidad de Houston echó a andar un doctorado enfocado en el español que enfatiza el estudio literario tanto como la escritura (los estudiantes deben incluir un análisis teórico junto con su tesis de creación literaria).

“Considero a todos estos programas como una unidad, un grupo interesado en formar a los escritores del siglo XXI: bilingües, diversos y representativos de las comunidades que están prosperando en Estados Unidos”, dijo la directora del programa de Houston, Cristina Rivera-Garza.

Lea más en el NY Times…

Alessandra Narváez-Varela batallaba para escribir en español, pese a que es su primer idioma, cuando inició los cursos de maestría en la Universidad de Texas en El Paso.

Famed Translator of “One Hundred Years of Solitude” passes at 94:

Famed Translator of “One Hundred Years of Solitude” passes at 94:

Famed translator Gregory Rabassa (1922-2016) has passed at age 94. He was made famous by his widely acclaimed translation of Gabriel García Márquez’s One Hundred Years of Solitude into English when García Márquez himself praised Rabassa at length in the The Paris Review in his 1981 Art of Fiction interview. Rabassa is often considered the Godfather of modern translation and had received praise and kudos from many prominent modern translators. Rest in peace! Read more at: theparisreview.org/blog/

Vocalesis-translators-rewrite-world

Aprende idiomas mientras haces amigos en Cali

No hubiera escrito esto de no ser por la visita que hizo el israelí Avishay Barak a la emisora en línea donde yo trabajaba. Él, un hombre de aproximadamente treinta años y enamorado de una sensual caleña, se encuentra radicado en Cali desde hace cinco.

La visita de aquella vez fue para hablar de su organización, que trabaja en beneficio del intercambio cultural en el mundo: se llama ‘Yeah Cool Cultural Exchange’, fue creada en 2013 y tiene seis sedes en países como Colombia, Israel, Ecuador, Argentina y Perú.

En Cali, es liderada por Avishay, un ruso llamado Boris y una colombiana de nombre exótico: Tibisay, bacterióloga de 27 años.

“Queríamos aportar algo diferente al turismo en Cali, que ha sido estigmatizado como solo rumba y mujeres. Hemos creado dos eventos semanales en los que los caleños pueden conocer personas totalmente diferentes a las que ven en otros espacios”, dice Tibisay -a quien cariñosamente llaman Tibi-, hablando de ‘The Cool Monday’ (el lunes chévere) y ‘Loco Tuesday’ (martes loco), desarrollados en dos discotecas del sur: La Topa Tolondra y Mazao.

Si es en rumba en lo que está pensando al leer el nombre de los lugares, sí y no: aunque los encuentros se llevan a cabo  en clubes nocturnos, tienen una dinámica que se mueve al compás de una melodía que se escucha por encima de todas las otras posibles: el intercambio cultural.

Así pues que si usted desea practicar un segundo idioma, empezar a aprenderlo, o conocer la cultura de otros países a través de la charla con sus habitantes, no es necesario que tramite visa, solo que esté en Cali y se programe para pasar  un ‘lunes chévere’ o un ‘martes loco’. Allí, la oferta idiomática varía de acuerdo a las personas con se tope en la discoteca, que pueden ser franceses, italianos o de otros rincones europeos; sin embargo el inglés, universal, siempre estará presente dando vueltas por la pista y las mesas.

“Recibimos muchos alemanes, gente de Europa del Este, americanos, israelíes y también latinos: de Ecuador, Argentina. Y claro, colombianos. También españoles”, cuenta Tibisay precisando que en cada encuentro pueden participar entre 120 y 150 personas (en los días buenos), pues han hecho gran trabajo para convocar gente a través de redes sociales y el infalible “boca a boca”.

Viviendo la experiencia

Esta semana tuve la oportunidad de asistir a un ‘Martes loco’. Sucedió en Mazao, la discoteca ubicada en el Parque del Perro.  Llegué antes de las 8:00 p.m., que era la hora de inicio y pude ver cómo los que primero cruzaban la entrada eran, paradójicamente, quienes se supone siempre llegan tarde: los caleños. Poco a poco una mesa se fue llenando hasta quedar ocupada por cerca de 20 de ellos, todos jóvenes entre los 18 y 23 años aproximadamente.

Al preguntarles si habían llegado a ese lugar buscando fiesta, que podía ser lo más previsible, comprobé que no solo estaba equivocada en ese sentido sino que me di cuenta que lo chicos no eran amigos: la mayoría se acababa de conocer ahí y todos, sin falta, llegaron persiguiendo el ‘Loco Tuesday’.

A través de Facebook, ‘Yeah Cool Cultural Exchange’ ofrece información sobre los eventos. Empezaron con 'Cubaleño', en el que participaba la academia de baile 'Rucafe'.
A través de Facebook, ‘Yeah Cool Cultural Exchange’ ofrece información sobre los eventos. Empezaron con ‘Cubaleño’, en el que participaba la academia de baile ‘Rucafe’.

La bella ‘locura’ del día empezó a surgir pronto, cuando en otra mesa un par de extranjeros se toparon con la actividad sin planearlo: Marie, de Londres y Marko, de Holanda. Ellos, casualmente, habían salido a tomar unas cervezas con Carlos y Noa, parte del equipo de trabajo del hostal donde ambos se estaban quedando. Ellos, coincidencialmente,  se habían conocido hacía menos de una hora también.  

“I really like colombians and I love salsa. This is the best of America. Everybody says that. Here are the nicest people” (realmente me gusta la gente de Colombia y amo la salsa. Esto es lo mejor de América. Aquí están las personas más agradables), fueron algunas de las primeras palabras sonrientes de Marie, que sueña con quedarse en Cali enseñando inglés a cambio de clases de salsa.

De un momento a otro, tres mesas ocupadas y en todas empezaron a jugar con fichas que se iban moviendo sobre un tablero repleto de preguntas personales en inglés, cuya finalidad era motivar la charla a través de la búsqueda de respuestas en los idiomas correspondientes. Al fondo, claro,  música: salsa, bachata, merengue, reggaetón y las palabras empezaban su danza… En la mesa más grande, donde todos hablaban español, un mexicano que vive en Arkansas dijo: “Esto es muy importante porque le están brindando a la gente una oportunidad que, quizá por bajos recursos, no tendría de otra manera”.

En una de esas mesas estaba Phillippe, de Austria, que conocía Colombia mucho más que yo (prácticamente desde Riohacha hasta Leticia). También conocí a algunos caleños refinados y a un vietnamita que aunque enseñaba inglés en su país no entendía ninguna pregunta del juego y eso lo hacía muy pertido frente a sus amigables contrincantes.

-¿What happens if you win (qué pasa si ganas)?, le pregunté.

– I think, you win a beer (creo, ganas una cerveza)… me dijo tiempo después de que hubiera comenzado el ‘Loco Tuesday’ y poco antes de que además de las palabras, empezaran, quizás, a danzar los cuerpos. Iban a ser las diez de la noche.

Fuente: el país.com.co